El Real Madrid venció al Real Oviedo por 2-0 en el Santiago Bernabéu en un encuentro marcado más por el ambiente en la grada que por el fútbol sobre el campo de juego. Los goles de Gonzalo García y Jude Bellingham dieron la victoria a los de Álvaro Arbeloa en una noche gris, con críticas de la afición y silbidos dirigidos especialmente hacia Kylian Mbappé y Vinícius.
Tras el golpe sufrido en el último Clásico, el conjunto blanco afrontaba el duelo en un contexto de tensión. Parte del público mostró su descontento desde el inicio y durante el partido incluso fueron retiradas varias pancartas contra Florentino Pérez. El Bernabéu presentó además una entrada menor de lo habitual.
El choque tuvo un ritmo lento y pocas ocasiones claras en la primera mitad. El Oviedo salió sin miedo y logró a asustar en acciones a balón parado, mientras que el Madrid apenas generaba peligro más allá de algunas llegadas aisladas de Mastantuono y Brahim Díaz.
Cuando el encuentro parecía encaminado al descanso sin goles, un error defensivo del conjunto asturiano permitió a Brahim asistir a Gonzalo García, que definió con tranquilidad dentro del área para firmar el 1-0.
En la segunda parte, el equipo visitante tuvo oportunidades para empatar, especialmente en una acción clara de Nacho Vidal, aunque no consiguió aprovecharlas. El Madrid respondió aprovechando los espacios y Bellingham sentenció el duelo con el segundo tanto madridista, rompiendo además una larga sequía goleadora en Liga.
Más allá del resultado, el foco estuvo también en la reacción del público. Dani Carvajal recibió una gran ovación en su regreso, al igual que Santi Cazorla cuando ingresó al terreno de juego. Muy distinta fue la respuesta hacia Mbappé, pitado tanto durante el calentamiento como en las imágenes mostradas en los videomarcadores del estadio.
El Real Madrid se llevó los tres puntos, aunque dejando sensaciones discretas en un partido gris y con un ambiente de evidente tensión alrededor del equipo.
